viernes, 10 de julio de 2009

CONDUCTA


CONDUCTA
Son todas las manifestaciones del ser humano, cualesquiera sean sus características de presentación, ampliando de esta manera el concepto a sectores mucho más vastos que los que caracterizan al conductismo. Al conjunto de manifestaciones del ser humano que llamamos conducta, está dedicado el presente estudio.
Adoptamos, como punto de partida, las definiciones que da Lagache sobre conducta, como "el conjunto de respuestas significativas por las cuales un ser vivo en situación integra las tensiones que amenazan la unidad y el equilibrio del organismo"; o como "el conjunto de operaciones (fisiológicas, motrices, verbales, mentales) por las cuales un organismo en situación reduce las tensiones que lo motivan y realiza sus posibilidades". En el ser humano este conjunto de operaciones tiene una estructura muy compleja.
La conducta como fenómeno central en la psicología
Trabajar en psicología con el concepto de conducta es una especie de retorno a "los hechos mismos", en la medida en que esto es factible en cualquier ciencia; este atenerse a los hechos, tal cual se dan y tal como existen, permite confrontación de observaciones, verificación de teorías y comprensión unitaria de aportaciones ubicadas en distintos contextos o encuadres teóricos.
Nuestro estudio de la conducta se hace en función de la personalidad y del inseparable contexto social, del cual el ser humano es siempre inte¬grante; estudiamos la conducta en calidad de proceso y no como "cosa", es decir, dinámicamente. Mowrer y Kluckhohñ enumeran cuatro proposi¬ciones "mínimas esenciales" de una teoría dinámica de la personalidad, a saber:
1. La conducta es funcional. Por funcional se entiende que toda con¬ducta tiene una finalidad: la de resolver tensiones.
2. La conducta implica siempre conflicto o ambivalencia.
3. La conducta sólo puede ser comprendida en función del campo o contexto en el que ella ocurre.
4. Todo organismo vivo tiende a preservar un estado de máxima inte¬gración o consistencia interna.
Unidad y pluralidad fenoménica de la conducta
Desde antiguo se reconocen en el ser humano dos tipos distintos de fenómenos, a los que pueden reducirse todas sus manifestaciones. Uno es concreto, aparece en el cuerpo y en actuaciones sobre el mundo externo; aunque nunca puede existir una acción sobre un objeto sin que concomitantemente ocurra una modificación o movimiento del cuerpo, puede suceder que uno u otro sean, en momentos distintos, le más importante. Así, consideramos una conducta concreta corporal cuando se trata, por ejemplo, del enrojecimiento o palidez de la cara, mientras que calificamos de conducta concreta en el mundo externo a, por ejemplo, concurrir a un sitio, conducir un automóvil, aunque para ello se necesite lógicamente de las modificaciones corporales. Otro tipo de conducta incluye todas aquellas manifestaciones que no se dan como acciones materiales y concre¬tas sino de manera simbólica.
Estos son los fenómenos de conducta de los que siempre se ha partido en el estudio psicológico.
Para nosotros, la pluralidad fenoménica tiene su unidad en el fenómeno de la conducta misma, en el funcionamiento altamente perfeccio¬nado del sistema nervioso central, y en el ser humano considerado siempre como persona en cada una de sus manifestaciones, vinculado en su con¬dición humana al medio social.
Siguiendo a Pichón Riviere, representamos los tres tipos de conducta como tres círculos concéntricos y los enumeramos como uno, dos y tres, que corresponden respectivamente a los fenómenos mentales, corporales y los de actuación en el mundo externo.
¿Para que sirve este articulo a los profesores de educación física?
Este tema es muy importante en el ámbito de la educación física ya que puede utilizarlo como herramienta para saber el tipo de conducta que tienen sus alumnos, como reaccionarían frente a una actividad determinada o la respuesta a la motivación en los que están involucrados componentes psicológicos, fisiológicos y de motricidad. También a través del comportamiento en cierto lugar de enseñanza el profesor deberá adecuarse a la conducta de cada lugar donde enseñe ya que en diferentes entornos sociales no todos tienen la misma conducta. Otro factor interesenta y favorable es que los alumnos puedan llegar a captar la conducta del profesor por ejemplo en un juego, y a través de su comportamiento el alumno hará exactamente lo mismo que el profesor teniendo en cuenta que el profe le enseñara una conducta positiva para la vida cotidiana de cada chico.

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